Ale Gzlz sin dudas; jaja ya estaba sospechando que no sería una cita como las otras cuando entré en la habitacion doble de Gran Vía y lo primero me crucé con un gordo en vaqueros sin camiseta que parecía estar arreglando algo muy casual y agosto como si hubiera vivido allí de siempre; luego, en la primera habitación, encontre a Ibiza tumbada en la cama con un porro gigante, diciéndome que Ale todavía estaba ocupada y que tendría que esperar un ratito. Después de cotorrear y chismear unos cinco minutos, Ale abrió la puerta y me invito pasar; ella también estaba fumando un porro enorme y quince minutos más tarde, yo casi estaba llorando, incapaz de escapar, con Ale arriba dándome caña y cogiendome sin piedad como un Boeing despegando; fue la única vez que salí de una cita sintiéndome desconectado de mí mismo con una lágrima de arrepentimiento en un ojo y queriendo desvanecerme en la noche y oscuridad jajaja