La visualización de invitados es limitada

Buena XP Adara (ex Majoryel) en Esteban Alatorre

JakoM

Miembro Activo
Nombre / Agencia
Esteban Alatorre 2023-A
Precio
400
Tiempo acordado
30 minutos
Forma de pago
Efectivo
Rostro
3,00 estrella(s)
Imagen (Photoshop/Filtros)
Más llenita en persona
Busto
4,00 estrella(s)
Cuerpo
3,00 estrella(s)
Actitud
3,00 estrella(s)
Edad aproximada
23-24
Trasero
4,00 estrella(s)
Besos
No doy besos
Oral
3,00 estrella(s)
Extras
No pedí
Desempeño Sexual
3,00 estrella(s)
Repetirías/Recomendada?
Tal vez, pero no pronto
Por fin se me hizo volver a tomar culiservicio con la célebre Adara después de aquella ocasión en que la conocí en la casita de mala muerte llamada Majoryel o más famosa con el nombre de casita Mexicaltzingo.
En aquel ayer tuve un excelente servicio, pues novata como era se portó tímida y complaciente, dispuesta a rentar su carne para mi complacencia. A nada dijo que no y su sonrisa nerviosa le daba renovados bríos a mi pinga inquieta. Gran recuerdo.
Pero para este último servicio y más reciente que reseñaré debo admitir que muchas cosas han cambiado con ella. ¿Quién la recuerda así delgada, bien proporcionada y firme? Pues ese cuerpo es recuerdo lejano. No es que hoy esté obesa, pero su cuerpo se ha vuelto imperialista y en sus deseos de expandirse ha sacrificado su otrora figura juvenil. Aún así calificaría como gordibuena, y no tan "gordi" realmente. Sus pechos aún son mamables, su culo inspira respeto todavía, su vagina no deja de recibirte con los labios abiertos.
Su actitud... mmmmm... Sí ha cambiado. Pero esperen, no diría exactamente mamona. O quizá sí, pero de esa mamonería que sabes que es un escudo. A veces uno puede desmontar esa barrera, no del todo, pero ella te hace una concesión, te da un espacio breve, tal vez porque no eres un cliente mugroso más, por un poquito de química, porque quizá está ocasión me puse el perfume adecuado. No sé, pero lo califiqué así como "buen servicio", porque ella estuvo dispuesta todo el tiempo, no me decía que no, no le puso límite a mis caricias, se dejó penetrar y cachondear a mi antojo. Pero sí que esta vez estaba más distante, como sólo cumpliendo. Ella notó que yo lo noté y le reconozco que quiso enmendar e inmiscuirse más... pero no se pudo, su esfuerzo se notaba fingido. Le hice una de esas caras tipo "no te preocupes, yo llevo el ritmo" y eso la relajó. Se dejó simplemente conducir, sin iniciativa pero sin rechazo ni reclamo. En cuatro, de vaquera, de misionero. Mis embestidas fueron certeras pero comprensivas. Yo degusté, terminé y quedé satisfecho.
No fue el mejor servicio del mundo, pero fue cumplidor a secas.
 
Arriba