- Nombre / Agencia
- Lizeth
- Contacto
- +52 33 4538 3084
- Precio
- 2900
- Tiempo acordado
- 2 hrs
- Forma de pago
- Efectivo
- Anticipo
- No
- Rostro
- 3,00 estrella(s)
- Busto
- 3,00 estrella(s)
- Cuerpo
- 3,00 estrella(s)
- Actitud
- 3,00 estrella(s)
- Edad aproximada
- 19
- Trasero
- 2,00 estrella(s)
- Besos
- Buenos Besos
- Oral
- 3,00 estrella(s)
- Atención a los huevos
- No
- Oral con baba
- No
- Oral a ella
- Si
- Oral natural
- Si
- Anal
- No pregunté
- Extras
- Si, pero no pregunté
- Desempeño Sexual
- 3,00 estrella(s)
- Repetirías/Recomendada?
- No lo creo
Voy llegando de mi cita con Blake y a pesar de que a la mayoría de las calificaciones le puse 2 o 3 estrellas, califico la experiencia como agridulce, pero buena, me explico.
Antes que nada cabe resaltar que fui su primer cliente, y eso en mi experiencia de ya bastantes años, puede llevar principalmente a decepciones. Sin embargo, en esta ocasión no lo fue del todo. La chica llegó puntual al motel California. Mi primera impresión fue positiva, ya que llegó una chica bastante jóven, de unos 1.60 m y de piel blanca. Bonito rostro, guapa, más no hermosa, ojos café claro y pelo negro. Llevaba un outfit bastante juvenil que consistía en una blusa de manga larga con una minifalda y tenis. En lo personal me gusta que lleguen más formales y de tacones, aunque no se veía mal. Empezamos con una charla para romper el hielo, ya saben, las preguntas de cajón, cuántos años tienes, qué música quieres escuchar, etcétera, etcétera. En ese momento fue que me di cuenta en verdad que la chava nunca había trabajado en esto. Ahora viene el porqué del título "agridulce". La chica cómo era de esperarse se mostró bastante tímida, besa bien, pero se notaba la novatez. Aquí cabe mencionar que la chava es delgada, pero le hace falta ejercicio, ya que tiene los glúteos flácidos y con estrías. En fin, después de bastantes besos y caricias, decidí bajarme por los chescos, cosa que casi nunca hago, pero al ser nueva me ganó la calentura. Tiene una vagina normal, digamos nada fuera de lo común. A los pocos minutos empecé a ver los efectos de mi lengua en su clítoris, fue aquí donde la chava se prendió y comenzó a retorcerse en el borde de la cama. No se ustedes colegas,.pero ya van varias chicas que veo que mientras reciben oral hacen como si quisieran tener una verga en la boca, es decir, se muerden los labios y se les nota las ganas de mamar jajaja. Pues duré buen rato pegado a su vagina hasta que sentí cómo llegaba al orgasmo. La dejé descansar un rato y le pedí un agua para que se hidratara un poco. Platicamos de nuevo un rato y le pedí que me hiciera sexo oral, el cual no fue el mejor, pero fue aceptable. Ella mismo me contó que no tenía mucha experiencia chupando pito, aún así de quedó unos 15 minutos pegada como becerro. Volví a tocar su vagina y me di cuenta que seguía muy mojada, así que me puse el condón y decidí empezar con el clásico misionero. La verdad gime rico, y supongo que por ser nueva los gemidos aumentaron de tono, a pesar de que le estaba dando algo lento. Cambiamos de posición a perrito y la cosa se puso mejor, pues el condón ya estaba lleno de sus jugos, de hecho note que su vagina estaba muy hinchada y le pedí que cambiaramos de patitas al hombro para darle duro y poder terminar. En resumen, la chica es guapa, pero la verdad esperaba un mejor cuerpo, algo más durito. Tarda en prenderse, pero se moja mucho y no dice que no a darle duro. Más no esperen una devora hombres que llegue quitándose la ropa y con intensidad al 1000. Creo que hay que darle tiempo a que se suelte y ella misma desarrolle su personalidad en la cama.
Antes que nada cabe resaltar que fui su primer cliente, y eso en mi experiencia de ya bastantes años, puede llevar principalmente a decepciones. Sin embargo, en esta ocasión no lo fue del todo. La chica llegó puntual al motel California. Mi primera impresión fue positiva, ya que llegó una chica bastante jóven, de unos 1.60 m y de piel blanca. Bonito rostro, guapa, más no hermosa, ojos café claro y pelo negro. Llevaba un outfit bastante juvenil que consistía en una blusa de manga larga con una minifalda y tenis. En lo personal me gusta que lleguen más formales y de tacones, aunque no se veía mal. Empezamos con una charla para romper el hielo, ya saben, las preguntas de cajón, cuántos años tienes, qué música quieres escuchar, etcétera, etcétera. En ese momento fue que me di cuenta en verdad que la chava nunca había trabajado en esto. Ahora viene el porqué del título "agridulce". La chica cómo era de esperarse se mostró bastante tímida, besa bien, pero se notaba la novatez. Aquí cabe mencionar que la chava es delgada, pero le hace falta ejercicio, ya que tiene los glúteos flácidos y con estrías. En fin, después de bastantes besos y caricias, decidí bajarme por los chescos, cosa que casi nunca hago, pero al ser nueva me ganó la calentura. Tiene una vagina normal, digamos nada fuera de lo común. A los pocos minutos empecé a ver los efectos de mi lengua en su clítoris, fue aquí donde la chava se prendió y comenzó a retorcerse en el borde de la cama. No se ustedes colegas,.pero ya van varias chicas que veo que mientras reciben oral hacen como si quisieran tener una verga en la boca, es decir, se muerden los labios y se les nota las ganas de mamar jajaja. Pues duré buen rato pegado a su vagina hasta que sentí cómo llegaba al orgasmo. La dejé descansar un rato y le pedí un agua para que se hidratara un poco. Platicamos de nuevo un rato y le pedí que me hiciera sexo oral, el cual no fue el mejor, pero fue aceptable. Ella mismo me contó que no tenía mucha experiencia chupando pito, aún así de quedó unos 15 minutos pegada como becerro. Volví a tocar su vagina y me di cuenta que seguía muy mojada, así que me puse el condón y decidí empezar con el clásico misionero. La verdad gime rico, y supongo que por ser nueva los gemidos aumentaron de tono, a pesar de que le estaba dando algo lento. Cambiamos de posición a perrito y la cosa se puso mejor, pues el condón ya estaba lleno de sus jugos, de hecho note que su vagina estaba muy hinchada y le pedí que cambiaramos de patitas al hombro para darle duro y poder terminar. En resumen, la chica es guapa, pero la verdad esperaba un mejor cuerpo, algo más durito. Tarda en prenderse, pero se moja mucho y no dice que no a darle duro. Más no esperen una devora hombres que llegue quitándose la ropa y con intensidad al 1000. Creo que hay que darle tiempo a que se suelte y ella misma desarrolle su personalidad en la cama.