El lugar es discreto y cuenta con una buena ubicación. He ido un par de veces, inicialmente atraído por Liz. En la primera visita, ella me brindó un buen servicio (llegó la misma chica de las fotos) con una tarifa de 3,200 por dos horas con oral natural. El único inconveniente fue la insistencia del personal para que armara un trío; ante mi negativa, se notó cierta molestia, aunque no pasó a mayores.
En mi segunda visita, reservé y pagué un adelanto para asegurar a Liz. Sin embargo, al llegar me informaron que acababa de entrar a otro servicio y me ofrecieron alternativas. Terminé pasando con otra chica por el mismo precio; aunque el servicio no fue malo, se sintió bastante mecánico.