- Nombre / Agencia
- Estetica Gococo
- Precio
- 700 Media hora
- Tiempo acordado
- 30 min
- Rostro
- 5,00 estrella(s)
- Busto
- 3,00 estrella(s)
- Cuerpo
- 4,00 estrella(s)
- Actitud
- 5,00 estrella(s)
- Edad aproximada
- 22 a 25
- Trasero
- 4,00 estrella(s)
- Besos
- Picos
- Oral
- 3,00 estrella(s)
- Atención a los huevos
- si
- Oral con baba
- si
- Oral a ella
- no es de mi gusto
- Oral natural
- no pregunte
- Anal
- no pregunte
- Desempeño Sexual
- 5,00 estrella(s)
- Repetirías/Recomendada?
- SI
Hola, compañeros. Hoy quiero compartir esta experiencia.
Estuve un rato ausente, ya que mi novia empezaba a sospechar que me le perdía por horas, así que tuve que estar fuera un par de meses.
Pero, como siempre, la calentura ganó y hoy vi una reseña de Zoe, la chica que estaba en el congal de Urdaneta. Al parecer, cambió de aires y ahora está en una estética, la cual es GOCOCO. Por eso, me tomé el tiempo de analizar las reseñas y llamé para saber si a las 10:45 ya estaba la susodicha. Me confirmaron que sí, que ya estaba.
Llegué como un rayo; andaba por la zona y no tardé ni 10 minutos. El problema es que tardé otros 5 minutos en buscar estacionamiento.
Ya caliente y desesperado, me valió madre y me estacioné en su cochera (cosa que no hago), pero la calentura ganó.
Al llegar, iba con la idea de contratar a Fanny. Lo bueno es que ya había unas cinco chavas, así que pedí pasarela.
Se presentaron todas. Me sorprendió ver a Ruby por la mañana, ya que había estado con ella muchas veces e incluso me reconoció. Yo creo que pensó que la iba a elegir.
Pero mi sorpresa fue cuando se presentó Nikol, una chica alta, de unos 22 a 25 años, no más, calculo. Cuerpo 100 % natural; para mi gusto, bonita. Al final, también se presentó Fanny.
Así que me dejé llevar por mi instinto y elegí a Nikol.
Pensé: «¡Chinguesu!». La carita se le veía bonita y mamoncita, pero, al llegar, cambió su cara por una sonrisa pícara. Al ir subiendo las escaleras, me pegaba sus nalgas al pecho y me decía: «¿Te gustan?».
Y yo: «¡Wow, esto pinta muy bien!».
Pero, para no ahondar más en el tema, vino lo típico: te dejan esperando cinco minutos mientras me doy un regaderazo.
Empezamos con el cachondeo, y algo que me encantó fue que ella tomó la iniciativa. Empezó a besarme y a masturbarse, diciéndome que estaba guapo, dándome las gracias por escogerla y diciéndome que quería que se la metiera toda.
Inició con un oral pasable; se la come toda. No fue el mejor, pero estuvo aceptable.
Después tomó el control, me recostó y empezó a decirme que ya quería que se la metiera. Se sentó y, sin pensarlo, entró toda. ¡Ufff! Empezó a cabalgar duro.
Sus expresiones creo que son lo que más calienta. Cambiamos de posición un par de veces hasta ponerla en cuatro, y ahí empecé a darle duro y a nalguearla. Me prendió que me dijera: «Jálame el cabello». Así estuvimos un buen rato.
Al final, la puse en la orilla de la camilla y, de pie, en posición de misionero, le di hasta que gritaba de placer y terminé.
¡WOW! De verdad que estuvo muy rico. Me abrazó, con su cara siempre muy pícara, y me hizo sentir que le había encantado, halagándome y diciéndome cosas como que estaba guapo, que le había encantado mi verga, etc. (No me lo tomo como si fuera verdad; es su chamba), pero se agradece.
Al final, me dio un beso y le comenté que iba a regresar la siguiente semana.
Algo que se me pasó mencionar: tiene unas tetas chiquitas, pero con los pezones tipo mamila. ¡Wow! Lástima que es muy sensible y no me dejó mamárselas tanto, pero sí pude tocárselas todo el tiempo
Estuve un rato ausente, ya que mi novia empezaba a sospechar que me le perdía por horas, así que tuve que estar fuera un par de meses.
Pero, como siempre, la calentura ganó y hoy vi una reseña de Zoe, la chica que estaba en el congal de Urdaneta. Al parecer, cambió de aires y ahora está en una estética, la cual es GOCOCO. Por eso, me tomé el tiempo de analizar las reseñas y llamé para saber si a las 10:45 ya estaba la susodicha. Me confirmaron que sí, que ya estaba.
Llegué como un rayo; andaba por la zona y no tardé ni 10 minutos. El problema es que tardé otros 5 minutos en buscar estacionamiento.
Ya caliente y desesperado, me valió madre y me estacioné en su cochera (cosa que no hago), pero la calentura ganó.
Al llegar, iba con la idea de contratar a Fanny. Lo bueno es que ya había unas cinco chavas, así que pedí pasarela.
Se presentaron todas. Me sorprendió ver a Ruby por la mañana, ya que había estado con ella muchas veces e incluso me reconoció. Yo creo que pensó que la iba a elegir.
Pero mi sorpresa fue cuando se presentó Nikol, una chica alta, de unos 22 a 25 años, no más, calculo. Cuerpo 100 % natural; para mi gusto, bonita. Al final, también se presentó Fanny.
Así que me dejé llevar por mi instinto y elegí a Nikol.
Pensé: «¡Chinguesu!». La carita se le veía bonita y mamoncita, pero, al llegar, cambió su cara por una sonrisa pícara. Al ir subiendo las escaleras, me pegaba sus nalgas al pecho y me decía: «¿Te gustan?».
Y yo: «¡Wow, esto pinta muy bien!».
Pero, para no ahondar más en el tema, vino lo típico: te dejan esperando cinco minutos mientras me doy un regaderazo.
Empezamos con el cachondeo, y algo que me encantó fue que ella tomó la iniciativa. Empezó a besarme y a masturbarse, diciéndome que estaba guapo, dándome las gracias por escogerla y diciéndome que quería que se la metiera toda.
Inició con un oral pasable; se la come toda. No fue el mejor, pero estuvo aceptable.
Después tomó el control, me recostó y empezó a decirme que ya quería que se la metiera. Se sentó y, sin pensarlo, entró toda. ¡Ufff! Empezó a cabalgar duro.
Sus expresiones creo que son lo que más calienta. Cambiamos de posición un par de veces hasta ponerla en cuatro, y ahí empecé a darle duro y a nalguearla. Me prendió que me dijera: «Jálame el cabello». Así estuvimos un buen rato.
Al final, la puse en la orilla de la camilla y, de pie, en posición de misionero, le di hasta que gritaba de placer y terminé.
¡WOW! De verdad que estuvo muy rico. Me abrazó, con su cara siempre muy pícara, y me hizo sentir que le había encantado, halagándome y diciéndome cosas como que estaba guapo, que le había encantado mi verga, etc. (No me lo tomo como si fuera verdad; es su chamba), pero se agradece.
Al final, me dio un beso y le comenté que iba a regresar la siguiente semana.
Algo que se me pasó mencionar: tiene unas tetas chiquitas, pero con los pezones tipo mamila. ¡Wow! Lástima que es muy sensible y no me dejó mamárselas tanto, pero sí pude tocárselas todo el tiempo